Queda como un guante en el controlador. Por fin estará protegido del polvo y, sobretodo y muy especialmente, del gato de mi novia, que se sube a la mesa de mi estudio y juega con los faders de la mesa de mezclas.
También es a prueba de derrames de café. Muy recomendable. Ojalá hubiese modelos para todos mis aparatos de sobremesa.