En cada década se dio esa mezcla especial de ganas de vivir, música y progreso tecnológico. Mientras los cambios sociales se movían entre la rebeldía, la búsqueda de sentido y la cultura de fiesta, los fabricantes de instrumentos se dedicaban a desarrollar aparatos cada vez más nuevos y potentes que, como avances e innovaciones tecnológicas, se convertirían en auténticos hitos de su tiempo. 🎵
El hambre de música despertó… y se sació. Aquí tienes un pequeño repaso y una porción de historia de la música. 👇
Años 50 – La revolución eléctrica
Los años 50, especialmente la segunda mitad, estuvieron dominados por el rock ’n’ roll. Al final, este estilo era un cruce bailable entre R&B, góspel y country. Los iconos de la época fueron Elvis Presley como inolvidable Rey del Rock ’n’ Roll, Chuck Berry con su Gibson ES-355 roja, y Buddy Holly, además de grupos vocales como The Platters y The Drifters, que firmaron hits de soul y R&B, y dúos de armonías vocales como The Everly Brothers.
La época trajo consigo una revolución cultural que se benefició del sentimiento de “nuevo comienzo” de la posguerra y del nacimiento de la cultura juvenil. El sonido de la década se apoyó en el desarrollo de la guitarra eléctrica y los primeros amplis de válvulas, como los míticos Fender Deluxe, que ya eran capaces de ofrecer una buena pegada. En cambio, la batería y el bajo seguían siendo bastante tradicionales: la mayoría de bandas de rock ’n’ roll seguían usando el contrabajo heredado de la era del swing.
Epiphone
1959 ES-355 Cherry Red VOS
Años 60 – Entre beat, folk rock y psicodelia
En la década siguiente, el sonido de los 50 siguió evolucionando y diversificándose. A partir de 1962, bandas como The Beatles popularizaron el nuevo estilo del beat. Mientras las bandas de rock empezaban a incorporar el órgano a su sonido y los amplis de guitarra se volvían más potentes y ruidosos, otros géneros, como las canciones de protesta con raíces folk, tiraban sobre todo de guitarra acústica.
Y luego llegó toda la explosión flower power de la era hippie. Todo el mundo estaba “unánimemente dividido”: amor, paz, libertad y protesta se celebraban a golpe de canción. Y, ¿qué testigo de la época no recuerda Woodstock o a Jimi Hendrix? Los instrumentos típicos de la década fueron la guitarra eléctrica con efectos recién desarrollados como el wah-wah y el fuzz, el órgano Vox y herramientas más experimentales como el sitar —muy presente en el rock psicodélico— o el Mellotron, que puede considerarse un precursor temprano de los sintetizadores.
Fender
Jimi Hendrix Strat OWH
Años 70 – Metal, disco y música electrónica
Los 70 estuvieron marcados por saltos tecnológicos enormes y una escena musical extremadamente diversa. El primer sintetizador Moog vio la luz, y el piano eléctrico Rhodes y el clavinet ayudaron a definir el sonido típico de Stevie Wonder. Los baterías de metal descubrieron que el doble bombo hacía que todo fuera mucho más rápido.
La década estuvo marcada por el auge del metal: bandas como Black Sabbath, Judas Priest y Deep Purple sentaron las bases de un estilo que evolucionó a partir del hard rock y se expandió como la pólvora.
Al mismo tiempo, la fiebre disco se apoderó de todo, alcanzando su punto álgido y copando las listas, como muy tarde, en 1974. De repente, todo el mundo quería bailar como John Travolta en “Saturday Night Fever” y lucir trajes blancos en las discotecas. Mientras tanto, Kraftwerk causaban sensación como pioneros de la música electrónica.
Moog
Geddy Lee Minimoog Model D
Años 80 – Cuando mandaban los sintes y las cajas de ritmos
El icono absoluto entre los instrumentos clave de los 80 fue el Yamaha DX7, que parecía sonar en casi todas las producciones de la época. Sus señas de identidad fueron el nuevo sistema de síntesis por FM y sus presets, que se colaron directamente en las listas de éxitos. Su precio relativamente asequible ayudó a que se convirtiera en objeto de culto para un montón de músicos. Por supuesto, todo esto se vio reforzado por cajas de ritmos como la Roland TR-808 y la Roland TR-909.
Roland
Roland Cloud TR-808 Download
La keytar también se convirtió en un clásico del directo, permitiendo a los teclistas moverse por el escenario, aunque este “teclado de hombro” también lo usaban muchos bajistas. Para los baterías, la llegada de la batería electrónica fue casi una revolución: de repente podían tocar muy bajito en el escenario y, aun así, sonar enormes, además de tener acceso a una cantidad casi infinita de sonidos. Y, por supuesto, medio mundo estaba “completamente suspendido en el espacio” con el “Major Tom” de Peter Schilling.
Moog
Minimoog Model D 2022
¿Quién no los recuerda? La década fue territorio de gigantes. Imposible no pensar en Queen, U2, Bon Jovi, Guns N’ Roses, AC/DC o Def Leppard; en artistas de New Wave como Duran Duran, The Police, Eurythmics o Depeche Mode; o en bandas de Dark Wave como The Cure y Joy Division.
Años 90 – Grunge, hip-hop y subculturas electrónicas
Si los instrumentos que definieron el sonido de los 90 fueron consecuencia de la música o si, al revés, ellos mismos impulsaron nuevos géneros es algo imposible de responder. Al fin y al cabo, instrumentos como la guitarra eléctrica llevaban tiempo entre nosotros y simplemente se usaron con un sonido más crudo y sucio, como en el grunge. Al mismo tiempo, la música electrónica ganaba terreno. Además de los sintes y las cajas de ritmos, los samplers se hicieron muy accesibles, y muestrear grooves enteros pasó a ser un elemento clave en la producción de hip-hop.
Además, muchos instrumentos digitales empezaron a controlarse mediante controladores MIDI. Y, para rematar, los platos se aceptaron como instrumentos por derecho propio. Los 90 tuvieron las dos caras: sonidos grunge y lo-fi llenos de aristas, y producciones digitales cada vez más limpias. “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana marcó la primera etapa del grunge, mientras que el eurodance definió buena parte de la década con hits como “What Is Love” de Haddaway.
Technics
SL-1210MK 7
2000s – Producción híbrida y estaciones de trabajo digitales
En torno al cambio de milenio, la forma de producir música cambió de manera radical. Con DAWs como Cubase, Logic, FL Studio o Ableton Live, cualquiera podía componer y producir temas completos en su home studio. Muchas producciones de la década abusaron —para bien— de efectos nuevos y llamativos, como la corrección de tono con Auto-Tune. A la vez, los sintetizadores por software definieron el sonido de los 2000.
Al mismo tiempo, la guitarra acústica vivió un nuevo boom gracias a la ola de cantautores. El hip-hop, el R&B y una especie de “disco moderno” se hicieron cada vez más habituales. Un ejemplo: la banda sueca Alcazar firmó el one-hit wonder “Crying at the Discoteque”, donde sintes, baterías electrónicas y una línea de bajo muy marcada lo son todo, pero sobre todo el sample del clásico disco “Space” de Sheila & B. Devotion. En los 2000, el sampling se desató.
Steinberg
Download
2010s – EDM, trap y producción ultradigital
Durante los 2010s, el EDM, el pop y el hip-hop dominaron la escena, con canciones como “We Found Love” de Rihanna, “Rolling in the Deep” de Adele o “Get Lucky” de Daft Punk. Todo se volvió cada vez más loco, algo que se notaba tanto en la música como en los instrumentos y herramientas.
Los vocoders y las emulaciones de talkbox volvieron a ponerse de moda, igual que los sintes típicos de EDM y, cómo no, la 808. A la vez, estilos como el indie o el lo-fi tiraban mucho de guitarras minimalistas. Mientras muchas producciones de los 2010s iban cargadas de efectos, otras celebraban justo lo contrario: reducirlo todo a lo esencial.
u-he
u-he Hive 2 Download
Años 2020 – Revival retro y música con IA
Hoy en día vivimos una especie de simbiosis de varios géneros que, curiosamente, se desarrollan en direcciones nuevas mientras abrazan sonidos retro. El auge de los bedroom producers ha hecho que el papel del productor sea más importante que nunca. Gracias al fácil acceso al software de producción musical, cualquiera puede convertirse en productor.
Los sintes analógicos vuelven a estar de moda, igual que los sistemas modulares tipo Eurorack. Los sonidos de piano lo-fi son casi una declaración de intenciones: “imperfección perfecta”. Y, por supuesto, una nueva ola de música generada por IA, con voces e instrumentos completamente artificiales, se asoma en el horizonte de forma casi inquietante. La década aún no ha terminado, así que ya veremos hacia dónde tira todo esto.
Arturia
MiniFreak Vocoder
Iconic Instruments That Defined Decades: conclusión
Queda la gran pregunta: ¿qué instrumentos definirán y marcarán las próximas décadas? Cualquier intento de responder ahora mismo sería pura especulación. En cuanto al diseño de instrumentos, da la impresión de que la tecnología ha llegado —o incluso ha pasado— su punto álgido. Pero esa sensación se ha repetido siempre, década tras década.
Cuando los primeros amplis de válvulas pisaron los escenarios del mundo, se vivió como un salto cuántico, igual que pasó con los primeros sintes, las cajas de ritmos o las DAWs. De cara al futuro inmediato, todo apunta a que la música será cada vez más dependiente de la IA. ¿O viviremos de nuevo una reacción contraria y un regreso radical a las raíces?

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