Los pedales de overdrive son de los efectos de guitarra más importantes y populares que existen, y para muchos guitarristas forman parte inseparable del sonido de la eléctrica. Pero, ¿cómo surgió en realidad el primer pedal de overdrive y qué lo diferencia del boost, la distorsión y el fuzz? Aquí te contamos el accidentado camino desde el primer pedal de distorsión hasta el overdrive moderno.
El nacimiento de la guitarra eléctrica distorsionada en los 50 y 60
La historia de la guitarra eléctrica distorsionada está llena de casualidades y, si lo piensas bien, se basa en usar el equipo de guitarra y de estudio de forma “incorrecta”. Probablemente fue a principios de los 50 cuando la gente escuchó por primera vez guitarras eléctricas saturadas, gracias a guitarristas que empezaron a poner sus (por entonces poco potentes) amplis de válvulas a todo trapo. Aunque esa distorsión de válvulas era un “efecto secundario” no deseado desde el punto de vista técnico, pronto se hizo súper popular.
Ibanez
TS808
En 1951 apareció un single llamado “Rocket 88” de Ike Turner y Jackie Brenston, en el que se escucha una guitarra eléctrica con un sonido roto bastante raro. Cuenta la leyenda que ese sonido salió de un altavoz de guitarra dañado, y para muchos marca el nacimiento de la distorsión de guitarra. Algo parecido pasó con “You Really Got Me” de The Kinks (1964), donde supuestamente le metieron cuchillas de afeitar y agujas de tejer al altavoz de la guitarra para lograr ese tono.
Ike Turner/Jackie Brenston – Rocket 88
The Kinks – You Really Got Me
Pero la anécdota clave llegó en 1961 y acabó siendo el origen de los pedales de distorsión. Durante la grabación del tema “Don’t Worry” de Marty Robbins hubo un fallo en la sección de preamp de la mesa de mezclas. Por falta de tiempo y opciones, se usó el canal dañado de todos modos, y produjo un sonido de bajo roto y crujiente que puedes escuchar en el solo, sobre el minuto 1:26.
Marty Robbins – Don’t Worry
Al ingeniero de sonido Glenn Snoddy le flipó tanto ese sonido que decidió recrear ese preamp roto en versión portátil. Así nació el Maestro FZ-1 Fuzz-Tone. Un año después, un tal Keith Richards se topó con una de estas cajas mágicas y la usó para la intro de “(I Can’t Get No) Satisfaction” en 1965.
The Rolling Stones – (I Can’t Get No) Satisfaction
El Maestro Fuzz, junto al Sola Sound Tone Bender (1965) y el Arbiter Fuzz Face (1966), marcaron el sonido del rock de finales de los 60, con nombres como Jeff Beck, Jimi Hendrix y Jimmy Page usándolos a saco. Así que sí, los primeros pedales de distorsión en realidad eran pedales de fuzz, que no tenían mucho que ver con el sonido de un ampli de válvulas saturado. El nacimiento del overdrive aún tardaría casi una década más.
Warm Audio
Warm Bender Fuzz
Warm Audio Warm Bender – una versión moderna del mítico Tone Bender
Dunlop
JH F1
Dunlop JH F1 FuzzFace – Jimi Hendrix en una caja
Del fuzz al boost y la distorsión – los 70s
Con la explosión del rock a finales de los 60 y en los 70, los guitarristas querían más y más distorsión. Aunque con amplis potentes de válvulas como los Vox, Fender o Marshall ya podías llenar estadios, para conseguir saturación tenías que forzar la etapa de potencia, lo que significaba tocar a volúmenes brutales… y la distorsión no era tan heavy como hoy en día.
Xotic
EP Booster
Xotic EP Booster – una réplica del mítico preamp de Echoplex
Los pedales de fuzz ofrecían más distorsión, sí, pero también alteraban mucho el sonido base de la guitarra. Por eso se buscó una forma de subir (“boostear”) la señal para conseguir más saturación de válvulas sin tanto cambio de tono. A finales de los 60 y principios de los 70 se usaban preamps de eco de cinta como el Echoplex EP-3 para esto. El primer clean boost en formato pedal fue el LPB-1 de Electro Harmonix, que salió en 1968 y aún se fabrica.
Electro Harmonix
LPB-1
El clásico – Electro Harmonix LPB-1 Booster
En paralelo, los circuitos de pedales de distorsión se fueron afinando para ofrecer una saturación más suave y armónica. Bajo el nombre “Distortion” aparecieron pedales como el MXR Distortion+ (1974), el Boss DS-1 (1978) o la ProCo Rat (1978). Muchos de estos ya abarcaban distintos niveles de distorsión y buscaban sonar más como un ampli saturado que los fuzz clásicos.
Proco
Rat 2 Distortion
Un clásico de distorsión atemporal – la ProCo Rat
El nacimiento del overdrive en los 70 tardíos
La discusión sobre cuál fue el primer overdrive está servida, sobre todo porque la línea entre boost, overdrive y distorsión siempre ha sido difusa. Aun así, el Boss OD-1 (1977) y el DOD 250 (1978) se consideran los primeros overdrives como tal, sobre todo por llevar la palabra “Overdrive” en el nombre.
Una reedición del DOD 250 Overdrive Preamp
Ambos pedales tenían solo controles de ganancia y volumen, y podían tanto boostear como generar su propia distorsión. A diferencia de muchos pedales de distorsión, estos usaban “soft clipping”, que da una saturación más suave y comprimida. Para muchos guitarristas, esto sonaba más “real” que un fuzz o una distorsión dura.
Digitech
DOD Overdrive Preamp 250
Además, los overdrives funcionaban especialmente bien delante de un ampli ya saturado. Ningún otro pedal es más mencionado en este contexto que el Ibanez Tubescreamer de 1979, que hoy sigue siendo la referencia para muchísimos circuitos de overdrive.
El pedal verde más mítico – el Ibanez Tubescreamer
Lo que define el sonido del Tubescreamer es el realce de medios y la reducción de graves, lo que ayuda a que la guitarra corte mejor en la mezcla. Con su mezcla de distorsión suave y gran capacidad de boost, el Tubescreamer se convirtió en el mejor amigo de guitarristas de blues, hard rock y metal, marcando el sonido de la eléctrica tanto como lo hicieron los primeros fuzz.
Ibanez
TS9
Harley Benton
Vintage Overdrive
“Transparente”, “Dinámico”, “Como un ampli” – Overdrive antes y ahora
Aunque los primeros circuitos de overdrive siguen siendo súper populares, el mundo de la distorsión ha evolucionado un montón desde los 70. Hoy en día, bajo el nombre “Overdrive” hay todo tipo de pedales de ganancia baja o media que a veces poco tienen que ver con los clásicos.
En los 90 llegaron nuevos clásicos como el Klon Centaur (1990), el Marshall Blues Breaker (1991) o el Nobels ODR-1 (1993), que reproducían la dinámica de un ampli saturado con mucha más fidelidad que los primeros overdrives.
Marshall
Bluesbreaker
La reedición del mítico “Transparent Overdrive” – el Marshall Bluesbreaker
Nobels
ODR-1 BC
Imprescindible para muchos guitarristas de sesión en Nashville – el Nobels ODR-1
Hoy en día, muchos guitarristas buscan overdrives que no coloreen el sonido (transparentes) y no es raro ver pedalboards con un montón de ellos para todo tipo de situaciones. Aun así, la influencia de los primeros pedales de overdrive sigue presente, y tarde o temprano todo guitarrista moderno acaba cruzándose con un Tubescreamer. Está claro que el overdrive ha sido una de las invenciones más influyentes de la historia del rock.
Pedales de Overdrive: cuéntanos tú
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