Ahora mismo, el biopic musical “Michael”, sobre la vida de Michael Jackson y protagonizado por su sobrino Jaafar Jackson, está batiendo un récord tras otro. Aprovechamos la ocasión para repasar otros diez biopics sobre la vida de músicos legendarios.
Walk the Line (2005)
La biografía cinematográfica “Walk the Line”, de James Mangold, muestra a Joaquin Phoenix como Johnny Cash. Aunque el drama de 2005 arranca ya en la infancia tardía del protagonista, vemos a Cash, a mediados de la treintena, mirando atrás y repasando su vida hasta ese momento. Con el estilo típico de los biopics de Hollywood, se narra cómo crece junto a sus padres y hermanos en un entorno humilde, cómo su carrera despega de forma meteórica y cómo su matrimonio con Vivian empieza a venirse abajo cada vez más.
A medida que la vida de gira se vuelve cada vez más autodestructiva, conoce a la talentosa cantante June Carter, interpretada por la oscarizada Reese Witherspoon, que se convierte en su compañera musical y también en el gran amor de su vida. “Walk the Line” es una historia poderosa y no menos emocionante sobre ascenso, pérdida, fama y los peligros que la acompañan, pero también sobre una historia de amor cautivadora y arrolladora en pleno universo country de los años 50 y 60.
Elvis (2022)
El legado y la influencia del “Rey del Rock’n’Roll” en la música siguen presentes hasta hoy. Y la dramaturgia de su vida ofrece material de sobra para una película épica. Ahí están, por ejemplo, su ascenso meteórico, que sacó a su familia de la pobreza; sus movimientos de baile excesivos, que al establishment no le hicieron precisamente gracia; las fans gritando y los innumerables hits, pero también la ludopatía de su antiguo mánager y su propio deterioro físico.
La interpretación de Austin Butler como Elvis Presley fue reconocida con un merecido Globo de Oro, pero Tom Hanks como su mánager, el coronel Tom Parker, también resulta absolutamente digno de ver. La película de 2022 cuenta la historia del mayor rockero de todos los tiempos con unas imágenes espectaculares. Por cierto, el presupuesto de producción fue de nada menos que 85 millones de dólares.
Control (2007)
Una Inglaterra casi distópica: “Control”, la película de 2007 rodada íntegramente en blanco y negro, es una epopeya visualmente poderosa. Este brillante film sobre el cantante Ian Curtis y su banda Joy Division habla de la pérdida de control hasta llegar a un suicidio enigmático. Curtis se quitó la vida con solo 23 años, y las razones siguen siendo, incluso hoy, como mucho objeto de conjeturas.
Solo queda la intuición de unas fuerzas internas oscuras que luchaban dentro de él. Tampoco el biopic musical puede ofrecer una respuesta clara. Curtis está interpretado por Sam Riley, que guarda un parecido físico asombroso con él. Solo por eso, la historia ya resulta profundamente impactante. Curiosamente, Riley también es músico y canta todas las canciones él mismo, por lo que en “Control” se pudo prescindir del uso habitual de playbacks y grabaciones de conciertos. La película recoge todas las fracturas del retrato de este músico excepcional de los años 70, lo libera de mitos y muestra, además, cómo surgieron los discos más importantes de Joy Division.
8 Mile (2002)
En realidad, “8 Mile” no es exactamente un biopic, sino una película semibiográfica sobre “B-Rabbit”, interpretado por Eminem. Aun así, merece muchísimo la pena, entre otras cosas porque muestra muchas localizaciones auténticas de Detroit. Musicalmente, “8 Mile” despliega rap y hip hop, la gran pasión de Jimmy, que quiere abrirse camino con ello desde los barrios más duros de Detroit hasta la cima.
Por su piel blanca, es un objetivo especialmente difícil de alcanzar, más aún teniendo en cuenta que, en aquella época, el estilo estaba dominado por artistas negros. Al menos recibe respeto y apoyo de sus amigos. Pero no tiene demasiados motivos para reír. Vive con su madre, venida a menos, y con su hermana pequeña en un parque de caravanas al otro lado de la “8 Mile Road”, la frontera que separa a pobres y ricos. Pero, como Eminem en la vida real, Jimmy B-Rabbit logra, tras varios intentos, saltar al lado exitoso de la vida.
Bohemian Rhapsody (2018)
Con una recaudación mundial de 903,7 millones de dólares, “Bohemian Rhapsody” es hasta ahora el biopic musical más exitoso. Rami Malek ganó un Oscar por su papel como Freddie Mercury. No es de extrañar, teniendo en cuenta su impresionante interpretación. En total, el drama biográfico recibió cuatro estatuillas en la ceremonia de los Oscar de 2019.
La película cuenta la historia cambiante del extraordinario cantante Freddie Mercury, desde la formación de la banda Queen hasta su actuación en “Live Aid” en el estadio de Wembley, seis años antes de su muerte. Se muestra cómo el estudiante de diseño gráfico Farrokh Bulsara se unió a la banda, que por entonces todavía se llamaba “Smile”.
Tras cambiar de nombre, el grupo sale rápidamente de gira por Japón y Estados Unidos y acaba haciéndose mundialmente famoso con el rock operístico de “A Night at the Opera”. Pero Freddie sigue siendo una figura dividida, especialmente por su orientación sexual. Antes de la actuación en Live Aid recibe el diagnóstico de VIH. Aun así, todavía consiguió publicar un disco en solitario.
Like a Complete Unknown (2024)
Bob Dylan es ya una leyenda. La película reciente “Like a Complete Unknown” se centra especialmente en sus primeros años, cuando el músico dejó huella en la escena folk de los años 60. Después de que Dylan —interpretado por Timothée Chalamet— llegue a Nueva York en 1961 completamente arruinado, con ropa gastada, una pequeña mochila y una funda de guitarra, el cantautor Pete Seeger se convierte en su apoyo y lo acoge en su casa.
Tras ir desarrollando en actuaciones de open mic su identidad musical y su personalidad obstinadamente inconformista, el éxito de aquel hombre de voz nasal y letras más que expresivas despega de forma vertiginosa. Pero el biopic musical no dulcifica nada. Al contrario, pone también en primer plano sus debilidades dentro del relato cinematográfico: sus poses rebeldes exageradas, su constante ruptura de reglas —como negarse a tocar los hits que le pedían sus fans— y sus actitudes inmaduras. “Like a Complete Unknown” es honesta. También en escenas en las que Joan Baez —interpretada por Monica Barbaro— comenta su comportamiento poco profesional: “Just fuck off and sing!”.
What’s Love Got to Do with It (1993)
El biopic “What’s Love Got to Do with It”, de 1993, retrata sin concesiones la historia vital de la arrolladora Tina Turner. Y como esa historia abarca varias décadas, en la película la interpretan dos actrices: Rae’Ven Larrymore Kelly en su juventud y Angela Bassett en la edad adulta. Ambas consiguen contar, sin adornos pero con una enorme carga emocional, los indescriptibles altibajos de Tina Turner, desde los difíciles años anteriores a su carrera hasta alcanzar la cima musical como estrella mundial.
Y es que los contrastes difícilmente podrían haber sido mayores. Después de conocer en un club al cantante y compositor Ike Turner —interpretado por Laurence Fishburne— y convertirse poco después en la vocalista principal de su banda, terminaron casándose. Pero él pronto se hunde en un pozo de drogas, la golpea y abusa de ella. Tina acaba destrozada física y emocionalmente, y solo años después consigue abandonar al violento Ike.
Financieramente, se queda sin nada. A finales de los años 70, el mánager musical Roger Davies la rescata de su bache profesional y la ayuda a relanzar su carrera. Arrasa en los escenarios, por ejemplo, con “Private Dancer”, se convierte en una estrella mundial y encadena muchos otros megaéxitos. El resto es historia.
Bob Marley: One Love (2024)
“One Love” trata sobre Bob Marley y la cultura reggae. El biopic fue coproducido por Rita y Ziggy Marley, por lo que el periodo que va desde el intento de asesinato de 1976 hasta el cáncer de Bob Marley está representado con especial autenticidad. En este biopic musical, rodado en parte en localizaciones originales, se pueden escuchar muchas canciones originales de Marley. Si eres fan del reggae, probablemente ya lo hayas visto; si no, míralo igualmente.
Porque la historia es épica, y este biopic sobre la vida del rey del reggae llega muy hondo. Con una enorme fuerza visual y musical, se pone en escena el camino de un cantante de reggae de origen humilde que, pocos años después de la independencia de Jamaica, se convierte en la mayor estrella de su país, mientras él mismo está tan dividido como la propia nación. Habla de alienación, de conflictos armados y de enfermedad. Pero también de la autodefinición de todo un país. El papel de Marley fue interpretado de forma brillante por Kingsley Ben-Adir.
The Doors (1991)
Jim Morrison, como cantante, ya fue en vida una figura de proyección colectiva y un icono a partes iguales. Fue nada menos que una de las voces más influyentes de su generación, un poeta musical que hablaba desde el alma y cantaba al alma de la gente, además de un símbolo sexual. Sin embargo, vivió de forma autodestructiva y pertenece a ese grupo de músicos fallecidos demasiado pronto conocido como el “Club de los 27”.
El biopic cuenta toda su historia. El actor Val Kilmer ya había tenido algunos papeles protagonistas y secundarios antes de “The Doors”, pero el papel de Jim Morrison fue su gran salto. Para prepararlo, se aprendió de memoria las canciones de The Doors y las cantó él mismo. “The Doors” retrata de forma impactante el ascenso de la banda de rock psicodélico y su caída —más concretamente, la caída de Jim Morrison— y se considera uno de los biopics más importantes de la historia del cine. En realidad, es una película sobre el mito de Jim Morrison y el espíritu dominante de los años 60.
Rocketman (2019)
“El de las gafas”: Elton John no solo es inconfundible visualmente, también lo son su voz, su forma de tocar el piano y sus canciones. “Rocketman” muestra el camino de este talento excepcional desde la infancia, sin omitir sus posteriores adicciones al alcohol y las drogas. Que la película dirigida por Dexter Fletcher, el mismo director de “Bohemian Rhapsody”, funciona muy bien lo demuestran las numerosas críticas positivas, premios y nominaciones que recibió.
A veces, viendo la película, puede parecer que todo está un poco exagerado, algo que ya queda claro desde el arranque con unos trajes absolutamente desmesurados, aunque precisamente por eso maravillosos: por ejemplo, unas alas de ángel rojas y emplumadas de varios metros, o un atuendo diabólico cubierto de pedrería. Curiosamente, Elton John no sube directamente al escenario, sino que entra en un grupo de terapia, donde intenta repasar su lista de adicciones, desde la cocaína y las compras hasta el sexo y el shopping compulsivo. Pero la verdadera historia de fondo de “Rocketman” es mucho más profunda. Habla de ideas tóxicas sobre la masculinidad y de cómo enfrentarse a la homofobia. Habla de aceptarse a uno mismo y de aprender a quererse.
Biopics musicales: ¿cuál es tu favorito?
¿Qué biopic musical te ha atrapado especialmente? ¿En qué película descubriste cosas sobre músicos que no sabías? Cuéntanoslo en los comentarios.
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