¿Qué es el diseño de sonido para cine?

¿Qué es el diseño de sonido para cine?

El cine, sin música, sería aburrido por lo menos… Hay bandas sonoras tan míticas como las propias películas – las bandas sonoras de Ennio Morricone convertían buenas películas en obras maestras. PERO no solo de música vive el sonido de una película: hoy hablaremos sobre esos sonidos, efectos y diálogos que puedes encontrar en cualquier película. 


Los diseñadores de sonido para cine son una figura clave para el desarrollo de una película: ellos se aseguran de que los diálogos se oigan lo suficientemente alto y claro, de que haya un equilibrio entre todas las partes que forman el sonido de una peli (efectos, música y diálogo) y de que cualquier detalle este en su preciso lugar, todo para poder crear una experiencia audiovisual única.

 

La definición de diseño de sonido

El diseño de sonido se desarrollo a partir de 1926, a la vez que los sistemas de rodaje. La primera película con imagen y sonido sincronizado fue «Don Juan» de la Warner Bros. Aunque no había diálogos (solo era música y efectos) fue bastante revolucionario para su época.

Además, crear una banda sonora es un trabajo brutal, y hoy en día en los departamentos de sonido son equipos completos con gente especializada en diferentes tareas – la importancia es tal que existen hasta categorías especificas en los Oscar como por ejemplo «Mejor edición de sonido» o «Mejor mezcla de sonido», con eso nos podemos hacer una idea de lo complejo que puede ser el proceso de crear sonidos para una película.

Los efectos de sonido

Los diseñadores de sonido son los responsables de darle vida a las escenas añadiendo sonidos (¿o pensabas que se grababa todo en el acto?) que en su gran mayoría suelen salir de bancos de efectos, disponibles a la venta para profesionales.

A veces para diferenciarse de otras películas y tener sonidos únicos o simplemente porque el sonido deseado no está en el banco de efectos, los editores de sonido han de grabar sus propios sonidos. En «The Irishman» de Scorsese, por petición de este, el equipo de sonido tuvo que recrear todos los sonidos de cada coche que aparece en la película. Para conseguirlo se pasaron varios días grabando el sonido del motor de diferentes coches de alquiler.

Pero crear nuevos sonidos a veces no solo es cuestión de grabar el acto en cuestión, a veces hay que buscar soluciones alternativas como por ejemplo en «A Quiet Place«, que tuvieron que recurrir a crujir vegetales y golpear cacharros para recrear los sonidos de la criatura. En «Bird Box«, de Netflix, todo gira entorno al concepto de «privar del sentido de la vista», las criaturas que aparecen son identificadas gracias al sonido, una mezcla entre suspiros y zumbidos de abeja.

 

El arte del Foley

Si crear nuevos sonidos no te parece suficiente, existe otra disciplina llamada Foley, similar a la creación de sonidos custom, la diferencia es que el Foley pasa en tiempo real, parecido al doblaje de voces. En el estudio se pisotea, salta, golpea mientras se ve el material en tiempo real. ¿Una puerta a la que no han echado 3 en 1 en décadas? Ideal para el efecto crujido de un barco, por ejemplo.

En «Los Odiosos Ocho» Tarantino tuvo que regrabar algunos diálogos (algo que odia) y por lo tanto se perdió todo el ruido de ambiente. El editor de sonido se tiró más de 200 horas para volver a recrear todos los sonidos, desde un simple paso a movimientos de sillas y mucho más. ¿Duro no?

 

Diálogo

Pero todo este trabajo quedaría en saco roto si otra de las partes más importantes no está perfecto: el diálogo. Hay un equipo entero que se asegura de que todos los monólogos y conversaciones se entienden a la perfección.

Para garantizar un buen resultado, una práctica común es que los extras estén en un silencio sepulcral. Incluso si en la escena hay una multitud que se supone que está causando alboroto, solo tienen que hacer la mímica – el bullicio se añadirá en postproducción, de manera que durante el rodaje nos podamos centrar en el diálogo de los personajes.

 

Mezclándolo todo

El último paso es el proceso de mezcla: parecido a la mezcla musical, equilibrar bien los diálogos, efectos, ruidos y música.

La mezcla puede también tener su parte creativa y artística a la hora de transmitir mejor el mensaje de la película: en «There Will Be Blood«, el mezclador Michael Semanick utilizó la crudeza de la banda sonora para intensificar la sensación de violencia en la película. Una obra de arte.

El resultado final está en tus manos

Hay películas buenas y peliculones. ¿Te acuerdas de alguna que te haya tocado la fibra sensible especialmente? Intenta recordar que es lo que provocó eso: guión, sonido, música, la mezcla de todo… Te sorprenderás.


¿Cuál es la peli con el mejor diseño de sonido para ti? Deja un comentario con tu opinión

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Juanma vive en Barcelona y se pasa el día inmerso en el mundo de la música entre ensayos, grabaciones y conciertos.

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