Este es un artículo original de Julien Bitoun, traducido y adaptado por Juanma Rueda
Los amplis que definieron el sonido del metal: la búsqueda del tono es una fuente inagotable de obsesión y frustración para cualquier guitarrista que se tome esto en serio. Pero cuando hablamos de sonido metal, el reto es todavía más complejo. A diferencia de estilos como el rock, el blues o el pop, donde caben sonidos bastante distintos, el tono de guitarra de los diferentes subgéneros del metal está mucho más codificado y suele depender de ciertos amplis muy concretos. Si ya te habías comprado un Fender Twin Reverb o un Peavey Classic 30 antes de leer esto, tranquilo: siempre puedes apañarte algo con pedales. Pero para ayudarte en tu búsqueda de ese sonido enorme y demoledor, aquí va la historia de los cinco grandes amplis que construyeron el tono del metal.
Marshall JCM800
- Lanzamiento: 1981
- Algunos usuarios: Zakk Wylde, Kerry King (Slayer), Metallica en Ride The Lightning, Dave Murray (Iron Maiden), Tom Morello, Mötley Crüe, Michael Schenker
Marshall
JCM 800 Reissue 2203
Empecemos por donde empezó todo: la fuerza del stack británico y ese golpe inconfundible en el pecho cuando tocas riffs con palm mute y humbuckers de alta salida. Marshall ya había establecido el estándar del rock con el Super Lead Plexi en los 60, luego con el JMP y su Master Volume a partir de 1975. El JCM800 continuó esa estirpe ilustre. Cuando salió, este cabezal fue un éxito inmediato, y parecía que todas las grandes bandas, fueran del palo que fueran, se subían a este recién llegado con tanta mala leche. Era prácticamente lo único que conseguía unir a músicos de thrash y glam, aparte de una afición bastante evidente por los pantalones apretados.
El sonido del JCM800 se reconoce al instante, con unos medios muy marcados, bastante distintos a los de los amplis modernos de metal, y ese punto rabioso que definió el sonido de los 80. Para seguir el ritmo de la carrera por la ganancia, muchos guitarristas recurrieron a algún tipo de booster: un Tube Screamer en el caso de James Hetfield, un booster de TC Electronic para Scott Ian (Anthrax), un Boss Super Overdrive para Zakk Wylde o un MXR EQ para Kerry King.
Se lanzaron varias versiones del JCM800: estaban los modelos de dos canales con reverb (2210 para la versión de 100 vatios y 2205 para la de 50 vatios) y los de un solo canal (2203 en 100 vatios y 2204 en 50 vatios). Estos dos últimos son los más buscados, y la verdad es que su impacto sonoro es más directo. Hoy en día, una barbaridad de previos y pedales de distorsión están basados en el sonido JCM800, por no hablar de que aparece en prácticamente cualquier modelador, desde el Boss IR-2 hasta el Quad Cortex, pasando por el Helix Stadium. Algunos ejemplos son el Marshall JCM800 Distortion, el TC Electronic JIMS 800 Preamp, el JHS Angry Charlie y el Friedman BE-OD.
Peavey 5150
- Lanzamiento: 1992
- Algunos usuarios: Van Halen, Machine Head, Gojira, Architects, In Flames, Trivium, Bullet For My Valentine, Kreator
A medida que avanzaban los 80, los guitarristas querían cada vez más ganancia, y modificaban sus JCM800 con artesanos como Jose Arredondo o Dave Friedman, hasta el punto de que Marshall terminó lanzando hace poco el 2203 Modified JCM800, que ya incorpora esas mods de fábrica. Pero además empezaron a aparecer marcas boutique con amplis cada vez más agresivos y saturados, especialmente Mesa Boogie con el mítico Mark IIC+ y Soldano con el SLO-100.
Y precisamente este último modelo es el que se escucha en el noveno disco de Van Halen, For Unlawful Carnal Knowledge. Eddie Van Halen apreciaba especialmente la claridad que mantenía este cabezal pese a su enorme cantidad de ganancia, todo ello con el brillo típico de las válvulas de potencia 6L6. Ese sonido sirvió de base para desarrollar su ampli signature con Peavey, el famoso 5150. Diseñado por el ingeniero James Brown junto a Eddie, esta bestia salió en 1992 y se convirtió muy rápidamente en la nueva referencia del high gain. El canal limpio es decente, pero casi anecdótico; aquí todo gira alrededor de esa saturación enorme, precisa y casi percusiva que genera.
En 2004, Peavey fichó a Joe Satriani, lo que acabaría dando lugar al JSX, y Van Halen pasó a crear su propia marca, EVH, en colaboración con Fender, que se encarga de la producción. Hoy, por tanto, puedes encontrar tanto toda una gama 5150 de EVH —incluyendo versiones EL34, 6L6 y la Hypersonic digital— como el Peavey 6505, que utiliza el circuito del 5150 original. Peavey también tiene el Invective signature de Misha Mansoor, que incluye un canal high gain muy inspirado en el 5150, y es un sonido que también puede encontrarse en el previo Universal Audio Anti.
Mesa Boogie Dual Rectifier
- Lanzamiento: 1992
- Algunos usuarios: Linkin Park, Limp Bizkit, Alice In Chains, Bad Religion, Rammstein, Metallica, Tool, Korn, Soundgarden, Foo Fighters, Blink 182, System Of A Down
Mesa Boogie ya se había ganado a muchísimos músicos al inventar algunos de los primeros amplis conmutables por footswitch y una reserva de ganancia enorme, primero con Princeton modificados de Fender y luego con la serie Mark, especialmente el legendario Mark IIC+ —utilizado por Metallica, Prince o Dream Theater, por ejemplo—.
Pero la marca cambió las reglas del juego cuando lanzó el Dual Rectifier en 1992. Más ganancia, unos graves inmensos pero apretados, agudos afilados, una potencia obscena e incluso una estética implacable con ese frontal metálico estampado que parecía sacado de un camión de gran tonelaje: estaban todos los ingredientes para convertirse en la herramienta definitiva del metal moderno. Y para rematar, el Dual Rectifier es especialmente versátil, ya que también puede ofrecer un limpio muy tipo Fender y un crunch gordo muy convincente, sobre todo gracias a la opción de elegir entre rectificación por válvula o por diodo, de ahí el nombre.
Fue sobre todo la ola nü metal la que terminó de construir la leyenda del Dual Rectifier, convirtiéndolo en accesorio imprescindible para cualquier dueño de una Ibanez de 7 cuerdas con un mínimo de amor propio y, preferiblemente, con rastas. Hacia el año 2000, el 70% de las ventas de la marca eran Dual Rectifier. Con eso está casi todo dicho.
Aunque la fiebre por el Dual Rectifier se enfrió un poco en la década de 2010, la reedición del Dual Rectifier noventero en 2025 demostró que sigue habiendo público para este clásico absoluto, y también puede encontrarse modelado en el Universal Audio Knuckles y en el TC Electronic Dual Wreck Preamp.

Diezel VH4
- Lanzamiento: 1992
- Algunos usuarios: Tool, Metallica, Korn, Muse, Megadeth, Alter Bridge, Smashing Pumpkins, John Fogerty
Así es: ¡los tres amplis que definieron la gran transformación del tono metal salieron en 1992! Algo había en el aire aquel año… Sobre todo si tenemos en cuenta que el Bogner Ecstasy —el favorito de Steve Vai— y el VHT Pitbull Ultra Lead —escuchado con Helmet y Slipknot— también aparecieron ese mismo año, y que el Engl Savage 120 —Gary Holt, Jeff Loomis— se sumó a la fiesta al año siguiente.
Peter Diezel era guitarrista profesional en Múnich durante los 80, y empezó a modificar sus Marshall porque no encontraba el sonido que buscaba. Solo que aquellas modificaciones acabaron llevándole a un tono radicalmente distinto, extremadamente preciso pese a sus graves colosales y sus low mids bien generosos. Y eso por no hablar de la barbaridad de ganancia del famoso tercer canal, llamado con toda sobriedad Mega. Es precisamente ese canal el que construyó la reputación del VH4, aunque los otros tres tampoco están ahí de adorno.
Más adelante, Diezel desarrolló una gama fascinante con el inmenso headroom del Herbert de 180 vatios, el carácter más vintage del Hagen y la sencillez del VH-2 de dos canales. Pero el VH4 sigue siendo el superventas de la marca, también en formato pedal.
Orange Terror
- Lanzamiento: 2006
- Algunos usuarios: Slipknot, Mastodon, Eagles Of Death Metal, Fall Out Boy, Clutch
Podríamos haber elegido perfectamente una de las bestias de Orange como el Rockerverb o el OR-100, y no se puede negar que estos modelos jugaron un papel central en el sonido del stoner, el doom y el sludge. Pero el Tiny Terror ocupa un lugar especial en esta historia porque, él solito, puso de moda el concepto de lunchbox amp. Por primera vez en 2006, un tono metal masivo dejaba de estar ligado automáticamente a un peso infernal y a un volumen ensordecedor. Podías llevarte el cabezal con facilidad, usarlo en casa y en estudios mal insonorizados, y el sonido no tenía nada de broma. Más rockero que metalero en carácter, el Tiny Terror tenía unos medios muy adelantados, no demasiado lejos del JCM800. Ante su enorme éxito —10.000 amplis vendidos solo en 2006—, Orange siguió explotando la idea con el Dark Terror, el Terror signature de Jim Root, el Dual Terror, el Micro Terror y el Terror Stamp.
Hoy, Orange ha descatalogado el Tiny Terror, pero sigue ofreciendo la mayoría de sus derivados. Y otras marcas tardaron muy poco en lanzar su propia versión del concepto. Algunos ejemplos son el Victory Amplifiers VX Kraken MKII Lunch Box, el Peavey 6505 MH, el Marshall Studio Classic SC20H y el Engl E606 Ironball Head 20 SE. Toda una manada de pequeñas bestias que suenan como los monstruos de antes, para alegría de nuestras lumbares y nuestros tímpanos.
Este artículo es una adaptación de un texto escrito originalmente por Julien Bitoun, acreditado como autor del artículo original del t.blog francés.
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