¿Fue Mozart el primer pirata musical?

¿Fue Mozart el primer pirata musical?

La industria musical ha acabado por rendirse ante el hecho de que las descargas no autorizadas y el streaming son una realidad inapelable, y por tanto, no hay mucho que se pueda hacer contra esta actividad ilegal en internet. Puede que pienses que este fenómeno es debido al tiempo altamente tecnológico en el que vivimos pero…detengámonos un minuto y pensemos al respecto. Hace casi 250 años, uno de los mayores secretos musicales del Vaticano fue pirateado por un niño de 14 años. El misterio musical en la Capilla Sixtina (Roma) se hizo una realidad en los siglos XVII y XVIII. Durante 140 años una composición de Gregoio Allegri llamada ‘Misere mei, deus‘ se interpretó sólo durante la Semana Santa. Desde 1630, la partitura A Capella del sacerdote fue custodiada por El Vaticano como un secreto. Su distribución o interpretación en cualquier otra parte estaba estrictamente prohibida. Cualquiera que se hubiera atrevido a hacerlo hubiera sido inmediatamente excomulgado. A los ojos y oídos del Papa, el trabajo coral estaba tan cercano al Paraíso y la perfección que compartir la partitura hubiera sido un acto criminal. Y la palabra del Papa era la ley.


Secreto clerical

La ‘protección de copia‘ prescrita es – o así lo creía el Vaticano – bastante simple. Después de todo, estamos hablando del tiempo que comprende desde el Barroco al Clasicismo vienés. Solo había una copia escrita a mano de la partitura y el arreglo vocal en Miserere era demasiado complejo para ser memorizado a oído y luego interpretarlo o escribirlo en casa. Por tanto, mantenerlo como secreto no tenía que ser un problema. Pero el secretismo no protege contra la ingenuidad. Si no hubiera sido por este niño prodigio de 14 años, quien fue invitado por el Papa Clemente XIV a participar en el servicio del Miércoles de la interpretación de la pieza en la Capilla Sixtina. Tras escuchar por primera vez Missere mei, Deus de Allegri, fue capaz de escribirla a partitura de forma casi perfecta.

Al siguiente Viernes Santo se sentó en la Iglesia e hizo algunas correcciones de la pieza. Su nombre era Wolfgang Amadeus Mozart. Cuando el juvenil Mozart continuó su viaje a Italia, reveló el secreto de la celestial pieza coral, quien hasta entonces había estado envuelta en la leyenda.

14-year-old Mozart


¿Pirata agradable, ladrón creativo o chivato?

¿Fue Mozart realmente el primer ‘pirata musical‘? Bueno, no teniendo en cuenta el punto de vista actual. Simplemente transcribió una pieza sin compartirla o sacar de ella un rédito económico. No se había inventado aún la tecnología que hubiera permitido compartir el manuscrito a miles de personas de forma instantánea, la piratería musical por internet aún estaba a siglos de distancia. Lo que había hecho Mozart fue liberar ‘Miserere mei, deus’. Con su ingenuidad, la sacó de una innecesaria jaula de protección. A lo mejor quizás sería más adecuado considerarle el ‘primer chivato musical‘.

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Honor y perdón en vez de castigo

Es interesante también el hecho de que Mozart no fue castigado de ningún modo, justo lo contrario. El Papa estaba tan impresionado por sus extraordinarias capacidades que ordenó al chico caballero de la ‘Ordine dello Speron d’Oro‘ (Orden del Espolón Dorado). Para mostrar el grado de dificultad de la hazaña del joven Mozart, hay que tener en cuenta que la coral Misere es un movimiento de nueve voces. Mientras que un coro de cinco voces canta una parte de la pieza, otro coro de cuatro voces canta otra variación ornamentada de la misma en otra parte de la habitación donde se interpreta. Todo eso con una duración de unos 12-13 minutos, aunque existen varias versiones diferentes. ¿¡Guardar todo esto en tu mente y transcribirlo!? ¡Olé!


Por cierto, este artículo no es de ningún modo una oda a los piratas musicales. La industria musical, incluidos compositores, letristas y músicos, están sufriendo particularmente de la distribución no autorizada de sus canciones y trabajos. Se estima que sólo el dinero falsificado tiene un margen de beneficio mayor que el de la piratería musical. ¿Increíble verdad? Así que por favor, no robes música y apoya a los artistas que han trabajado muy duro para crearla.

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Juanma vive en Barcelona y se pasa el día inmerso en el mundo de la música entre ensayos, grabaciones y conciertos.

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