Tocar la batería es un arte que va a medio camino entre el control y el dejarse llevar. 🥁 Y muchos estaremos de acuerdo en que esos momentos de soltarse suelen llegar con los fills, esos instantes inspiradores que pueden llevar una canción a otro nivel. Así que, sin más rodeos:
aquí va nuestra lista con los 10 mejores drum fills de todos los tiempos. *Redoble de batería*
Black Hole Sun – Soundgarden
Con “Black Hole Sun”, incluida en su disco Superunknown de 1994, la banda liderada por el tristemente desaparecido Chris Cornell firmó una auténtica obra maestra en la que todo encaja: melodía, letra, dinámica y, en buena parte, la batería de Matt Cameron.
Además del sonido potente de la batería, parte del encanto está en la tensión que Cameron construye con fills colocados en el momento justo. El más icónico llega justo antes del último estribillo. Después de un breve silencio y arrancando con un flam de caja bien gordo, el fill explota con una fuerza tremenda y se convierte en el clímax dinámico de este clásico del rock alternativo.
Pride (In The Name Of Love) – U2
Después de una intro algo soñadora y relajada, este drum fill, tocado nada menos que por Larry Mullen Jr., hace que la canción arranque por fin con toda la energía de U2. Es un patrón bastante simple de semicorcheas en la caja, pero los acentos hacen que suene muy vivo, y el fill funciona como transición perfecta hacia el groove principal del tema.
Larry Mullen Jr. demuestra una vez más que no hacen falta fills aparatosos para empujar una canción hacia delante, y que con recursos sencillos también se puede conseguir un efecto enorme.
Rain – The Beatles
¿Qué sería una lista de los mejores drum fills de todos los tiempos sin Ringo Starr? El batería de The Beatles tocaba un kit para diestros pese a ser zurdo. Esa configuración le llevó a desarrollar un estilo muy particular, sobre todo en sus fills, que a menudo empiezan con la mano izquierda y suelen estar estructurados de una manera completamente distinta a la de muchos baterías diestros.
Un buen ejemplo es “Rain”, del disco Revolver de 1966. Ringo Starr no solo arranca la canción con un drum fill, sino que además va soltando fills durante todo el tema. El ritmo, tan groovy y un poco elástico, destaca precisamente por eso: por una batería que, básicamente, está llena de fills.
Sunshine of Your Love – Cream
Cream fue seguramente uno de los supergrupos más fugaces de la historia, pero aun así dejó una huella enorme en la música rock. Tres músicos brutales —Eric Clapton, Jack Bruce y Ginger Baker— se juntaron y demostraron que tres leyendas también pueden llevarse mutuamente al límite.
En el centro de todo estaba el explosivo Ginger Baker, uno de los primeros baterías de rock en tocar con dos bombos. Baker sabía perfectamente cómo disparar la intensidad de una canción con fills ajustadísimos. Solo hay que escuchar cómo lo hace en “Sunshine of Your Love”. Una barbaridad.
Smells Like Teen Spirit – Nirvana
Después de la ya inconfundible intro de guitarra de Kurt Cobain, el drum fill icónico de Dave Grohl en “Smells Like Teen Spirit” lleva este himno grunge directamente a otro nivel. Esos primeros diez segundos de la canción definieron toda una era del grunge noventero.
Y aun así, la intro no es el único momento mágico del tema; el fill que conduce al estribillo es otro de esos pasajes que cualquier batería escucha automáticamente en su cabeza al pensar en esta canción. En realidad, todos los fills de Grohl tienen ese sello tan suyo que lo convirtió en uno de los grandes baterías de rock del mundo.
Africa – Toto
Otro ejemplo clarísimo de cómo un drum fill puede marcar el tono de un estribillo aparece en “Africa”, el megaéxito de Toto de 1982. Después de una estrofa relajada y con mucho groove, Jeff Porcaro guía la entrada del enorme estribillo con unos flams en tresillos sobre los toms que son pura pegada.
Porcaro, que falleció inesperadamente solo diez años después, vuelve a demostrar aquí que tenía un instinto infalible para llevar cualquier canción en la que tocara a otro nivel, todo ello con una precisión quirúrgica. Y no solo se benefició Toto de eso: también artistas y bandas como Steely Dan, Michael Jackson, Bruce Springsteen o Pink Floyd.
In The Air Tonight – Phil Collins
Para mucha gente, la explosiva transición entre estrofa y estribillo de “In The Air Tonight”, el hit de Phil Collins de 1981, es el momento de batería más mágico de todos los tiempos. Por eso casi podríamos llamarlo un “Drum Phil” 😉
Hay que esperar nada menos que 3 minutos y 40 segundos para que el discreto ritmo de caja de ritmos dé paso a ese fill liberador en los concert toms, cuyo impacto se multiplica gracias al efecto de gated reverb. Con ese momento, Collins no solo creó un fill inolvidable, sino también —junto al productor Hugh Padgham— un sonido de batería de época que luego fue imitado hasta la saciedad.
Little Wing – Jimi Hendrix
Igual que el ya mencionado supergrupo Cream, Jimi Hendrix lideró desde mediados de los 60 otro power trio absoluto con The Jimi Hendrix Experience, completado por Noel Redding al bajo y Mitch Mitchell a la batería. En “Little Wing”, del disco Axis: Bold As Love de 1967, Mitch Mitchell se marca un drum fill magistral que lleva la canción desde la intro de guitarra hasta la primera estrofa.
Con esa figura ligera en tresillos, Mitchell deja clarísimo que su forma de tocar estaba muy marcada por baterías de jazz como Elvin Jones o Max Roach.
Good Times Bad Times – Led Zeppelin
Naturalmente, cualquier top 10 baterístico tiene que incluir al enorme John Bonham. El batería de Led Zeppelin, fallecido en 1980, tocó tantos fills icónicos que resulta casi imposible quedarse solo con uno. Aquí nos hemos quedado con el tema que abre el primer disco de Led Zeppelin, publicado en 1969.
Unos diez segundos después de empezar “Good Times Bad Times”, Bonham toca un fill con un gusto increíble que demuestra muy bien que no todo en él era contundencia bruta. Igual que Mitch Mitchell, Bonham también absorbió mucha influencia del jazz, y aquí se nota clarísimamente en esa transición hacia la primera estrofa.
Won’t Get Fooled Again – The Who
Y hay otra figura mítica de la batería de los 60 y los 70 que tampoco podía faltar aquí: Keith Moon. En las canciones en las que tocaba, el genial batería de The Who ofrecía probablemente la mayor densidad de fills imaginable. En realidad, usaba el kit entero casi de forma constante, y los fills simplemente le salían a chorros.
Un ejemplo perfecto es “Won’t Get Fooled Again”, del disco Who’s Next de 1971, una canción de ocho minutos y medio. A un minuto del final, Moon dispara varios fills alucinantes uno detrás de otro, dejando clarísima su energía y su creatividad.
Drum fills: ¡tu turno!
Esperamos que hayas disfrutado de esta lista de fills épicos. Evidentemente no pretende ser una lista cerrada, y hay muchísimos otros drum fills en la historia de la música que también merecerían estar aquí. Así que cuéntanos en los comentarios cuáles son tus favoritos.
Comentarios 0
Aún no hay comentarios