Música y Diseño: Las portadas de discos

Música y Diseño: Las portadas de discos

Es curioso que cuando compramos un disco la primera impresión que nos llevamos es visual: Antes de escuchar la primera nota del disco ya hemos visto la portada. Por eso es importante dedicarle la atención necesaria al diseño, tiempo y paciencia son dos ingredientes esenciales. Al fin y al cabo el objetivo es aportar un mensaje directo o indirecto sobre un disco entero en una sola imagen cuadrada.  🎨


Nacimiento de las portadas impresas

Para explicar los orígenes de algo que puede parecer tan obvio hoy en día nos tenemos que remontar a los años 30. Por entonces los discos venían sin portada, pero al diseñador gráfico Alex Steinweiss se le ocurrió una brillante idea. Trabajando como director de arte para Columbia Records se dio cuenta de lo aburridas e insulsas que eran las fundas de los discos. Se convirtió en el inventor de las portadas y padre del diseño discográfico. Le dio un nuevo traje a las fundas cuadradas e influyó hasta el día de hoy en la industria discográfica con su acercamiento artístico.

 

Composiciones foto realistas y diseño de arte por Hipgnosis

La agencia de diseño Hipgnosis, llevó la idea de Steinweiss al siguiente nivel y marcaron tendencia a nivel internacional en cuanto a diseño de portadas hablamos. Entre géneros y estilos, las influencias eran numerosas, elementos de surrealismo, Dali, Duchamp, Buñuel, etc. La leyenda se forjó sobretodo tras colaborar con Pink Floyd, proyecto que les arrojó más popularidad. after which they became more and more popular. Hay cientos de portadas conocidas que son obra de Hipgnosis. Para celebrar el 50 aniversario se han organizado diferentes exposiciones:

Capturando el Zeitgeist en una portada

Los diseñadores están de acuerdo en que una portada tiene que tener algo que decir contra el contexto de su respectivo zeitgeist (el espíritu de la época actual). Elementos provocativos, fotos y collages pueden motivar las ventas. O diseños ambiguos que den a multiples interpretaciones. Los que escogen este camino exprimen las posibilidades del mundo artístico como Andy Warhol, cuando combinó los entonces florecientes conceptos de comercialización, producción en masa y el faranduleo con su arte pop:

Retratos para una conexión más personal

Por otra parte, a menudo hay una mayor conexión con el artista a través del uso de fotos de retrato. Con solo un vistazo el fan puede llevarse una impresión de los gestos del artista, sus expresiones faciales, su sentido estético, y todo esto puede provocar la simpatía e identificación del oyente. Sin mencionar el efecto de reconocimiento inmediato de un artista, bastante importante con el constante influjo de nuevos trabajos en el mercado.

¡Tiene que informar! O no…

Un elemento importante es el titulo del disco. A menudo los discos debut no tienen título (disco homónimo). Esta puede ser una estrategia útil para ganar reconocimiento del público y consolidar la imagen de marca independiente.

 

Portadas épicas para pasar a la historia

Si hacemos lo comentado en el párrafo anterior, el diseñador trabajará con mayor libertad creativa al haber posicionamiento de texto. Normalmente, las portadas libres de texto suelen ser discos de grupos bastante conocidos y estrellas internacionales que ya se han establecido desde hace tiempo como una marca independiente entre sus fans. La ventaja: si funciona, esa portada puede pasar al Olimpo de la historia de las portadas.

 

Tratando con las emociones del consumidor

Normalmente el artista y su equipo tienen diferentes diseños a escoger. La decisión final suele ser bastante arbitraria, pero, a propósito o por fuerza del subconsciente, hay que escogerla con el objetivo de atraer a compradores potenciales. Cojamos, por ejemplo, el disco homónimo de «Boston» (1976). En la portada vemos una escena en la que aparecen unas naves espaciales en forma de guitarra. El El guitarrista y compositor Tom Scholz, Epic Records y el manager Jim Charney decidieron que el ejercito de naves debería estar protegiendo a la Tierra en vez de atacarle. El diseño de la portada está en armonía con el aura de ciencia ficción que envuelve el disco.

Los elementos en «Wish You Were Here» de Pink Floyd

Otro ejemplo de visualización expresiva, que da pie a muchas interpretaciones, es la portada del «Wish You Were Here«: Dos especialistas de cine dándose la mano; uno de los dos en llamas. Lo impactante es que no hay ningún tipo de retoque, el hombre estaba ardiendo de verdad durante la sesión de fotos. Los cuatro elementos quedan plasmados en la portada, fuego, agua, aire y tierra, implementado por unos detalles muy bien pensados, incluyendo el logo en la esquina derecha inferior ( así como el envoltorio de plástico). Una sesión así, en los años 60 costaba miles de dólares, un esfuerzo que a menudo no se hace hoy en día debido a los económicos costes del procesamiento de imágenes digital.

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Juanma vive en Barcelona y se pasa el día inmerso en el mundo de la música entre ensayos, grabaciones y conciertos.

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