Hit The Tone – Thundercat

Hit The Tone – Thundercat

¿Hablamos del último superhéroe de DC Cómics?

Pues casi, pero no. Hablamos de un tipo al que, cuando le preguntaron por su música, respondió esto: “Está claro que no puedes reinventar la rueda, pero le puedes poner llantas de 20 pulgadas”. Suena bien, ¿no?

A Thundercat (Stephen Lee Bruner, Los Angeles, 1984) la música le viene en la sangre. Su padre tocó la batería para Diana Ross y los Temptations, y formó parte, junto a su hermano, el batería Ronald Bruner Jr., de aquella bestia del crossover thrash llamada Suicidal Tendencies.

Aquel solo fue el primer capítulo de una trayectoria que le ha llevado, cuando aún no ha cumplido 40 años, a tocar y producir la música de gente como Kendrick Lamar, Snoop Dogg, Kamasi Washington, Flying Lotus, Childish Gamino, Mac Miller o Kali Uchis. Por si fuera poco, Thundercat ha firmado tres discos sensacionales en solitario. Lo suyo es mezclar soul, hip-hop, funk, R&B, jazz y electrónica. Se le ha comparado con el tótem Jaco Pastorius, Matt Garrison o Stanley Clarke. Poca broma.


Explícame sus trucos, por favor

Justo íbamos a eso. Para entender por qué Thundercat suena como suena, es necesario entrar en su garaje. Así que hablemos de bajos. Aunque el americano suele tocar con un modelo signature que desarrolló a medias con Ibanez, ha reconocido en diversas ocasiones que le importa más que el instrumento sea de ese formato que el modelo en sí mismo: “la sexta cuerda me da mucho con lo que trabajar; siempre pensé que nunca tocaría un bajo con más de cinco cuerdas, pero la realidad es que esa sexta ha crecido conmigo”, ha dicho. 

Dentro de esa categoría, el mercado nos ofrece muchas opciones. Uno de los más demandados es el que está justo aquí arriba, el Harley Benton BZ-6000 NT, del que se dice que no tiene rival en el mercado en cuanto a la relación calidad-precio. Además, no es casual que sea el primero en aparecer en un artículo sobre Thundercat: una de las virtudes del BZ-6000 es su versatilidad, que le permite ser adaptable a géneros tan dispares como el acid jazz y el pop. Por un precio similar, 387 €, encontramos el Ibanez SR306EB-WK, perteneciente a la serie Soundgear de la firma japonesa y con pastillas PowerSpan de doble bobina. 

Si subimos el presupuesto, encontramos tres modelos muy interesantes, con acabados muy sutiles y detallistas: el Warwick GPS Thumb BO 6 NT, el  Sandberg California II TM6 BKB o el  Ibanez SRMS806-BTT. Hacia la mitad, por unos 500 €, está el  ESP LTD B206, una opción que se encuentra en el punto medio exacto en cuanto a precio y calidad, casi rozando la excelencia.

Thundercat también suele prodigarse con los bajos acústicos de cuatro cuerdas. En este caso, también se decanta por Ibanez. El AFB200, que estrena modelo, se antoja como la opción más plausible, de nuevo, por su versatilidad. Hablamos, que nadie lo olvide, de un músico que pasa del soul al funk y al hip-hop sin que nadie se entere. La adaptación a diversos parámetros sonoros se antoja básica. 

Un par de alternativas óptimas a este modelo de Ibanez serían el muy fiable Epiphone Jack Casady MG y el Höfner Club Ignition HI-CB-SB, muy solicitado por quienes quieren rememorar el sonido de los Beatles y la psicodelia, pero también por amantes del jazz. 

Bola extra: este detalle gustará a los más freaks. En cuanto a las cuerdas, Thundercat elige La Bella, en concreto, las 0760M, con bobinado flat wound.


¿Cómo de grande suena este tipo?

Muy grande, te lo aseguro. Cada vez que le preguntan por su equipo, Thundercat repite que, en cuanto a amplificadores, sintió que había encontrado su registro cuando probó los de Aguilar. En el vídeo de arriba se le observa tocando con un cabezal de la firma neoyorkina, especialmente notable en la fabricación de cabezales de bajo y pedales de efectos, es conocida por su intención de aplicar la tecnología más avanzada en el desarrollo de equipamientos para bajo. 

Uno de sus modelos más destacados es el Tone Hammer 700, con el que la compañía decidió agrandar –en tamaño y potencia- sus cabezales. El Tone Hammer 700 es una mejora de los muy recomendables (y más económicos) Tone Hammer 350 y Tone Hammer 500, con 700 vatios de potencia y un peso de unos 2,2 kg. El circuito de preamp con controles de ecualización para graves, medios y agudos  es el mismo que en los modelos anteriores. Por otra parte, el Hammer 700 suma una distorsión elegante y una mayor pegada en los medios gracias al botón Drive, que permite controlar el circuito AGS (siglas de Adaptative Gain Shapping). El cabezal incluye loop de efectos en serie, salida balanceada XLR y dos salidas Speakon.


Ya está: con esos bajos y esos cabezales sonaré como Thundercat, ¿no?

Bueno, me temo que no. Y no hablamos de talento –quién seremos nosotros para juzgar-, nos referimos a que todavía falta un elemento clave para descifrar el sonido Thundercat. Sí: los pedales de efectos.

En este vídeo encontramos a Thundercat ajustando un filtro de paso. Se trata del Moog MF-101, un aparato tan polivalente que muchos bajistas dejan de arrastrar una pedalera entera cuando lo adquieren. El MF-101 cuenta con los míticos filtros Moogs y con un seguidor de envolventes para barrido de filtro, que se puede controlar de una forma dinámica. Se considera el alumno aventajado de los clásicos sintetizadores modulares de la firma americana. Hay quien dice que Moog cambió la música con sus sintetizadores y que se creó el denominado Sonido Moog. Bien, si eso es cierto, Thundercat tiene el sonido Moog.

Bien, sigamos hablando de pedales. Otro de los fijos en la alineación del bajista angelino es el Digitech Pitch Shifter Whammy Ricochet, que permite variar la afinación del instrumento en dos modos (normal y momentáneo) y regular el tiempo de ese cambio de afinación, lo que genera el conocido efecto Whammy.  El pedal incorpora siete selecciones de tono y una alternancia para seleccionar la dirección del cambio. Además, incluye un interruptor que permite parar la trasposición y mantener un tono determinado.

Una de las características del sonido de Thundercat es la mezcla de sonidos de setenteros y actuales. En este sentido, no hay más que escuchar su mano en el monumental To pimp a butterfly, de Kendrick Lamar. Uno de los pedales que ayuda a conseguir este batido, es el Boss PH-3, que recupera el clásico efecto trémolo de los sintetizadores de los 60. Para ello, utiliza un oscilador de baja frecuencia (LFO). La forma de la onda LFO permite elegir entre una gran variedad de tonos clásicos generados.

El último pedal de Thundercat que reseñaremos es el Boss SYB-5. Se trata de un hardware que consigue reproducir el sonido de los sintetizadores clásicos. Esto, que se venía intentando desde hace décadas, lo ha conseguido Boss con un éxito sin precedentes, recuperando todos los matices y recovecos de los viejos sintetizadores. El SYB-5 ofrece 11 variaciones de ondas. Además, es posible controlar la frecuencia de corte (Cutoff) y la frecuencia de filtro LFO a través del pedal de expresión opcional EV-5. Otra de sus múltiples virtudes es la capacidad para mantener una nota mientras se toca una línea de bajo superpuesta, lo que permitirá grabar solos muy complejos estrucutralmente. 

Para terminar, nos gustaría destacar algunos otros pedales para bajo que, aunque no estén entre los favoritos de Thundercat, merecen nuestra reseña. Hablamos, por ejemplo, del MXR M 82 Bass Envelope Filter, o los compresores de tc electronic SpectraComp,  Seymour Duncan Studio, MXR M87 o Keeley.


Conclusión

La trayectoria de Thundercat nos enseña que es muy difícil generar cualquier tipo de música sin una mente inquieta, despierta y meticulosa. Después de escuchar sus producciones y líneas de bajo, parece imposible pensar que alguna corriente musical escape a su privilegiada formación musical. Asimismo, otra de las conclusiones que podemos sacar es la necesidad de adecuar tu equipo a lo que quieres hacer. Lo decíamos antes, todos los instrumentos reseñados en este artículo comparten dos características: versatilidad y regusto retro. Justo dos términos que se pueden emplear para definir la música de Thundercat: la cosa cuadra.

Author’s gravatar
Juanma vive en Barcelona y se pasa el día inmerso en el mundo de la música entre ensayos, grabaciones y conciertos.

Deja un comentario