Hit The Tone – Khruangbin

Hit The Tone – Khruangbin

¿Khru- qué? ¿Le has dado un puñetazo al teclado?

No, no. Que no cunda el pánico. Khruangbin es un trío texano con uno de los sonidos más carismáticos de los últimos tiempos. Han publicado dos EP’s (Khruangbin y The infamous Bill) y otros tantos LP’s (The Universe Smiles Upon You y Con Todo El Mundo). Desde 2010, Laura Lee (bajista y cantante), Mark Speer (guitarrista) y DJ Johnson (batería) llevan facturando, como decíamos, un sonido muy personal. Lo suyo es una mezcla sublimada de psicodelia (vía San Francisco), acid rock, folklore (norteamericano y sudamericano), soul y thai funk. Si todavía tienes curiosidad por el nombre del grupo, significa «avión» en tailandés.

Quienes le han visto en directo dicen que lo que Khruangbin despliega sobre un escenario no se olvida. Y a nosotros no nos queda otra que creerlo. Aunque gran parte de su música es instrumental, siempre hay en su sonido una voz en torno a la que todo se vertebra: la guitarra de Mark Speer. Y de eso, precisamente, de cómo Speer es capaz de sacarle tantos sonidos –y tan diferentes entre sí- a una Stratocaster, es de lo que hemos venido a hablar. Saca el papel y el lápiz, anda.


Me ha picado el gusanillo, ¿cómo dices que toca la guitarra ese Mark Speer?

Pues toca como los ángeles, esa es la verdad. Como eso, lo de tocar como los ángeles, solo depende de ti, nosotros nos vamos a limitar a contarte los secretos que envuelven al guitarrista de Khruangbin. No es poco. Speer ha hecho hincapié en varias ocasiones en que su guitarra no tiene mucha historia. El americano toca una Fender Stratocaster de principios de siglo, pero asegura que podría tocar con cualquier otro tipo de Strato. Así que echemos un vistazo a una de los modelos por antonomasia de Fender:

Fender Aerodyne Classic Strat 3TS

Comencemos con lo que podríamos denominar la gama media-alta de las Stratocaster. La Aerodyne Classic es un modelo arqueetípico de lo que es una Stratocaster: tapa de arce flameado, perfil contorneado con binding en crema, mástil de arce, 22 trastes y tres pastillas estándar de bobina simple.

Otro modelo que encontramos por un precio similar pertenece a la serie Signature, y es la Jimi Hendrix Stratocaster, que, con el mástil invertido, incluye pastillas American Vintage ’65 con pastilla central de inclinación inversa. El montaje invertido de pastillas genera una disposición diferente de los imanes, con un escalonado invertido, que altera el volumen individual de cada cuerda.

Fender Jimi Hendrix Strat OWH

En una escala superior, también encontramos enorme variedad de Stratocaster, normalmente pertenecientes a la serie Signature. Una de las más emblemáticas es la Stevie Ray Vaughan Signature model, diseñada en 1990 por el gigante del blues rock. Cuenta con un cuerpo de aliso y un mástil con la forma y la textura y dureza propia de los 60, un diapasón de Pau Ferro con trastes Jumbo, tres pastillas Single Coil Fender Texas Special, y trémolo zurdo.

Fender Stevie Ray Vaughan

Otra signature mítica, quizá la signature por excelencia, es la Eric Clapton Signature Strat, con un mástil algo más estrecho y un sonido, claro, propiamente Clapton: parecido en algunos momentos a una Gibson.

Fender Clapton Strat Signature TR

Bajemos ahora de las nubes, porque también hay Stratocaster para los bolsillos más ajustados. Stratocaster PF SRD Player, fabricada en México, viene a sustituir a la serie Standard. Pese al ajuste de materiales que la hacen más económica, la Player sostiene el clásico sonido Strato, con tres pastillas de bobina simple, mástil de arce o Pau Ferro, trémolo con bloque de puente de alta masa y trastes médium jumbo. 👇


¿Y ya está? ¿No tiene secretos este Mark Speer?

Los tiene, claro que los tiene. Como decíamos, Mark Speer toca una Stratocaster, sí, pero le añade ciertas variaciones de su propia cosecha. Una de ellas es la inclusión de dos pastillas DiMarzio DP186 pickups, una a cada lado de la pastilla central, donde sí apuesta por la clásica de la Stratocaster.

DiMarzio DP184 Chopper WH

Hablamos de una pastilla humbucker en formato simple, con un sonido mucho más redondo –más cálido, más psicodélico– que el que proporcionan la gran mayoría de pastillas, incluidas las propias de la Stratocaster. Otra de sus grandes ventajas es la cantidad de matices que aporta en los graves y el imán cerámico que incorpora.

Otros modelos interesantes de pastillas DiMarzio son la DP384 con un sonido más contundente, más gordo, la DP218 SuperDistorsion, perfecta, como su propio nombre indica, para combinar con pedales de distorsión y crear madejas de sonido y atmósferas o la DP419, que aporta un sonido muy equilibrado.


Entiendo, ¿más trucos, por favor?

Sí, todavía hay alguno más. Otro de los cambios que Speer introdujo en su Stratocaster es la cejilla. En concreto, el guitarrista de Khruangbin apostó por las Graph Tech Tusq, donde también podemos encontrar bastante variedad.

En general, lo que Speer busca al cambiar esta pequeña pieza de su Strato original es lograr una mayor calidad de armonías y una mayor precisión en lo que a afinación se produce. Asimismo, hay quien dice que el uso de determinadas cejillas “cuida” más a las cuerdas, lo que cuadra con una frase que suele repetir Speer: “Odio cambiar las cuerdas”. Una opción interesante es la XL Slotted Jumbo Nut, interesante por su consistencia y resistencia. Otros modelos que merecen nuestra atención son la XL F-Style Slotted Nut, bañada en teflón y que aporta brillo al sonido, la GT PT 6010 00 Black Tusq XL, ideal para guitarras Gibson, la XL Zero Fret Nut, también ideal para conseguir una afinación precisa, o la GT PQ 5000 00 Nut, perfecta para guitarras Stratocaster.


¿Ya hemos terminado?

A la hora de grabar Speer utiliza un Fender Deluxe Reverb «blackface» y para las giras un Fender ’68 Custom Deluxe Reverb «silverface» reissue. Potentes amplis a válvulas con el clásico reverb spring de Fender y el efecto vibrato a válvulas.

Si escuchas a Khruangbin y estás leyendo esto, sabes que sería imperdonable acabar este artículo sin hablar de pedales de guitarra. Porque sí: Speer es prácticamente un genio de la guitarra, pero el sonido de la banda texana no sería posible sin los pedales adecuados. Y él lo sabe. Así que…vamos a meternos en harina.

El primero de todos, casi obvio, es el Boss DS-1 Distortion, un pedal clásico en lo que a overdrive se refiere. Hablamos de una distorsión agresiva y cruda, adaptada a los amplificadores británicos, pero cuidada y llena de repliegues sonoros, nada que ver con el fuzz estéril de los pedales antiguos. Sus tres controles posibilitan una gran variedad de posibilidades, todas ellas robustas y fiables, como suele ser habitual en los Boss. Otro pedal del que es inevitable hablar es el Strymon El Capistan, un delay que recera el sonido de los típicos tape delay y que se caracteriza por su robustez. Además de su gran gama de posibilidades a la hora de conseguir diferentes grados de delay, otra de su grandes ventajas es su sonido, tremendamente orgánico.

Volvemos a Boss, esta vez para hablar de un phaser, el PH-3, con efectos de phasing vintage y contemporáneo. En términos de sonido, hablamos de uno de los phaser más versátiles que ofrece el mercado. Puedes seleccionar la velocidad y la frecuencia de phaser, además de su profundidad y resonancia, así como el desplazamiento de la señal. Otro pedal usado por Speer es el Dunlop Crybaby Classic GCB95 F, un icónico wah que recupera el sabor clásico de este efecto. De este pedal, se destaca, además de su fidelidad sonora, su comodidad y facilidad de uso.

Tampoco podría faltar, por supuesto, un pedal de reverb. El favorito de Speer, sin lugar a dudas, es el Electro Harmonix Holy Grail, que aúna el reverb clásico (a través de muelles) y el bypass auténtico, dando como resultado un sonido profundo y repleto de matices. En cuanto a compresores, el elegido por el guitarrista de Khruangbin es el MXR M 291 Dyna Comp Mini, un pedal que combina el compresor clásico del Dyna Comp de toda la vida con un circuito mejorado más silencioso, con una transparencia notable y un rango dinámico muy mejorado. Acabamos este respaso a la pedalística de Mark Speer con el Roland EV 5, un pedal de expresión que facilita una interpretación más dinámica, al poder determinar los niveles de volumen de una forma muy intuitiva.


Conclusión

Este repaso a los pequeños trucos que hacen que la guitarra de Mark Speer suene como suena (obviando, por supuesto, su ingente talento) nos permite entender algo muy importante a la hora de relacionarnos con nuestro instrumento: es posible adecuarlo (aún más de lo que piensa un fabricante) a nuestras demandas. Para ello, por supuesto, es necesario, primero, una idea muy concreta de cómo queremos sonar y, después, un conocimiento de la técnica suficiente para hacer realidad lo que tenemos en la cabeza. Una vez más, está claro que, a veces, son los pequeños detalles los que marcan la diferencia.

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Juanma vive en Barcelona y se pasa el día inmerso en el mundo de la música entre ensayos, grabaciones y conciertos.